
Un policía malagueño de vacaciones en Bélgica se cruza por casualidad con presunto sicario fugado
Un policía de Málaga se va de vacaciones a Bélgica y se
cruza por casualidad con el presunto sicario fugado de un crimen en Fuengirola
Parecía una posibilidad entre millones. Un policía malagueño estaba de
vacaciones con su familia en Gante (Bélgica) cuando, después de cenar y
mientras fotografiaba unos edificios del centro, levantó la mirada y reconoció
entre un grupo de jóvenes un rostro que conocía demasiado bien.

Era S., un adolescente de 17 años investigado por un asesinato cometido en Fuengirola y que se había marchado de España tras quedar en libertad.
El menor había sido detenido anteriormente por su presunta participación en la
muerte a tiros de un joven junto a un club de cannabis. La investigación de la
UDYCO-Costa del Sol sostiene que se trató de un asesinato por encargo en el que
los autores se habrían equivocado de objetivo.
Tras su primera detención en Bélgica, fue trasladado a España e internado en un
centro de reforma. Al cumplirse el máximo de ocho meses permitido en esa fase
por la legislación de menores, quedó en libertad con la obligación de
permanecer en España y comparecer cuando fuera requerido. Sin embargo,
desapareció.
Hasta aquella noche de julio.
El policía, que se encontraba fuera de servicio y no podía detenerlo, decidió
seguirlo discretamente durante unos dos kilómetros, tomando imágenes y anotando
su recorrido antes de informar a sus compañeros.
Al día siguiente llegó otra sorpresa: un juzgado de Países Bajos, país de
origen de la víctima, acababa de emitir una orden europea contra el adolescente
que todavía no había sido comunicada a los investigadores españoles.
Las imágenes, horarios, recorrido y cámaras de seguridad localizadas por el
agente fueron trasladados a sus homólogos europeos.
48 horas después, S. volvía a estar detenido.
Esta vez quedó a disposición de la Justicia neerlandesa, que asumirá la
investigación del crimen.
Fuente: ABC










